Los formalismos permiten comunicarnos y a la vez expresar lo que
pensamos, conocemos o sentimos a través de la imagen, el sonido, las
simples palabras seleccionadas de uno o varios idiomas para conformar
elementos, capítulos, artículos, juegos que se suceden como un todo
formando series...
Las de televisión extranjeras están de moda, hasta 3 o 4
diariamente por la TV, proliferan en los “vendedores” de discos y
“rellenadores” de memorias. Brasileñas, españolas, latinas y
las varias norteamericanas inundan un entorno cargadito de
“culturas”, pero vaya casualidad, la mayoría de las veces ni se puede identificar qué cultura
representan.
Las nacionales siempre criticadas por la mayoría ¿Será que
realmente son tan malas? La competencia hoy es grande, además de las ya
mencionadas extranjeras, reproductores de DVD, PC, los
tradicionales centros nocturnos, cines, teatros, etc. Pienso que el principal problema es la cantidad y la mala selección de los espacios donde transmitirlas. Sólo
produciendo más y una mejor planificación en horarios y
por cada público específico, se logrará un impacto positivo en el
público.
Por otro lado la sumatoria de los términos de una sucesión
infinita, además de ser la base del análisis matemático, son el
inicio de los dolores de cabeza de muchos estudiantes en las
matemáticas de nivel superior. Por mi parte las veo con elegancia,
como las encargadas de ponerle límite al infinito. Las que me hacen
ver el valor donde más nada permite verlo.
Pero las más espectaculares series son las de béisbol. Claro para
mí cuando el Villa Clara hace un buen papel, para los medios cuando
Industriales llega a la final (Sería muy evidente decir que cuando
gana el campeonato), para cada cubano cuando la pasión lo inunda con
el inicio de la temporada. Sí, ya sé que ya no es el mismo béisbol
de hace años, que si las deserciones, que si los árbitros, que si
los juegos de fogueo, pero ¿Quién quita el sabor de cada serie?
Siempre apoyé un cambio como el que se hizo en esta 52 edición,
muchos la han criticado, yo la sigo defendiendo por el
bien de la pelota cubana.
Los científicos escriben series de artículos y libros que reflejan
los resultados de las investigaciones que realizan. Los escritores
plasman sus inquietudes en novelas, casi siempre organizadas en
capítulos y que muchas veces son utilizadas por los realizadores
artísticos para producir sus ya mencionadas series de TV o sagas
cinematográficas. Los políticos promulgan leyes que se entrelazan
unas con otras, beneficiando (Nunca se sabe del todo a quien) y
organizando la sociedad. A todos los mueve un interés común, un
placer irrefrenable por escribir, bueno, no siempre es un placer, pero los más reconocidos en cada área tendrán que
hacerlo, para liberarse, para expresar sus ideas, sentimientos, para
convencer, educar, para hacer llegar... Pero la gente de campo también escribe, hace papelitos para sus parejas, hacen poemas y décimas o simplemente sacan sus cuentas para la próxima temporada de lluvia.
Yo que ya he sido
(modestamente) estudiante, campesino, político, artista, profesor,
científico y empresario, busco un medio donde soltar tantas
vivencias, tantas ideas que se han ido acumulando con el paso de los
años y que no caben en los poemas que vengo escribiendo desde los 15
años, no caben en los artículos científicos, ni en las imágenes
de arte digital, tampoco en un informe administrativo. No sé si
encuentre las horas necesarias para expresar lo deseado, porque aún
me queda vivir (modestamente) formas de vida que seguirán nutriendo
las ideas, pero también ocupando el tiempo.
No pretendo hacer una acumulación (serie) de “texticos” de los
que proliferan por ahí, pretendiendo ser de autoayuda (Me defiendo
de una amiga que es estudiante de psicología y los detesta),
tampoco serán profundos estudios periodísticos, ni siquiera cuentos
al mejor estilo de Jorge Onelio. Siendo ambicioso llegarán a ser
crónicas, llegarán a generar debate, llegarán a hacer pensar;
algunos recordarán, pero sobre todo me permitirán disfrutar el
placer de escribir y ¿Porqué no? Moverán a otros a entregarse al
mismo placer, escribiendo sus opiniones o vivencias sobre esas
pequeñas cosas que, como nos dice Carlitos, también nos ayudan a
vivir.
Toda esta jerigonza (Trataré de limitar cada elemento de la serie a
no más de dos cuartillas) es para decir que comienzo una serie de
ensayos o post (para no entrar en nuevas definiciones innecesarias)
relacionados con 3 aspectos fundamentales: Lugares, personajes y
formas de vida.
Lugares, famosos para mí y que intentando acercarme a Carpentier
trataré de compartir lo real maravilloso de cada uno de ellos.
Personajes que han calado, o mejor, moldeado (Porque ninguno ha
desperdiciado ni un ápice) mi alma. Muchos son conocidos, otros
igualmente tendré que describirlos.
Formas de vida, nada triviales, vivencias de la gente del campo y la
ciudad, de campesinos y ministros. Un tema reflejado en cada
individuo, visión desde mi suerte de (intentar) ser como dijo el maestro arte
entre las artes y en los montes, monte ser.
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